La retinopatía diabética es la afectación de la retina provocada por la Diabetes Mellitus. Aparece en la Diabetes Mellitus Tipo en el 90% de los pacientes a los 20 años de enfermedad y en la Diabetes Mellitus Tipo 2 o del adulto en el 60% a los 20 años de duración de la diabetes. Es la causa más frecuente de ceguera entre los 20 y los 65 años en los países industrializados.
FACTORES DE RIESGO
El factor de riesgo más importante es padecer Diabetes Mellitus de forma prolongada. El segundo factor de riesgo es el mal control de la enfermedad: a peor control antes aparece y más grave será la retinopatía diabética.
La hipertensión arterial, así como la enfermedad renal y el embarazo empeoran también la retinopatía diabética.
Es una enfermedad que afecta las arterias y venas de la retina y se presentan fenómenos de obstrucción y de aumento de permeabilidad. Por el primero aparece la isquemia (falta de riego sanguíneo) y por el segundo, edema (encharcamiento) de la retina.
El paciente nota pérdida de visión generalmente cuando la enfermedad ya ha avanzado por lo que es obligatoria e importante, la revisión del fondo del ojo del diabético periódicamente y antes de que empiece la disminución de la visión.
CLASIFICACIÓN
- Retinopatía diabética no proliferativa: no hay evidencia de formación de nuevos vasos anómalos en la retina.
- Retinopatía diabética proliferativa: La enfermedad se extiende más allá de la retina con crecimiento de neovasos (nuevos vasos anómalos).
COMPLICACIONES
Las complicaciones más comunes que pueden surgir en esta patología son las hemorragias intraoculares, el desprendimiento de la retina y el glaucoma neovascular.
TRATAMIENTO
El paciente debe tener un control estricto de la glucemia (hemoglobina glicosilada menor del 7%).
En caso de los pacientes diagnosticados de Diabetes tipo 2 es necesario realizar cuanto antes un estudio del fondo de ojo. En los que padezcan Diabetes tipo 1, el examen se deberá realizar a los 5 años de su diagnóstico. Las revisiones posteriores deben llevarse a cabo anualmente si el fondo de ojo es normal o si hay una retinopatía diabética leve. Si la retinopatía diabética es moderada, las revisiones se realizarán cada seis meses y cada cuatro meses si se sospecha riesgo de la forma proliferativa.
El tratamiento de base de la retinopatía diabética es la fotocoagulación con láser en una o varias sesiones. Se pueden asociar inyecciones intravítreas de medicación antiangiogénica en algunas formas con neovasos. Para tratar el edema de la mácula, las inyecciones intravítreas de medicación antiangiogénica se pondrán solas o asociadas también al láser. También se pueden usar corticoides dentro del globo ocular. Las posibles complicaciones se tratarán con cirugía.